La Eutanasia


VIVIR SIN VIVIR , ES VIVIR?




Hablar de este tema generalmente causa muchas controversias, debido a las creencias religiosas, morales, éticas y a la misma sociedad; sin embargo hoy he querido retomarlo para dar mi punto de vista lo más ético posible por lo vivido en carne propia hace tres meses.

La eutanasia es un acto de amor hacia las personas que están sufriendo y que saben que ya no podrán tener una vida digna, útil o que muy pronto morirán con mucho dolor, además que ya ha pedido como última voluntad morir lo más tranquilamente posible.. Pero ¿por qué sufrir entonces? Acaso Dios desea el sufrimiento de las personas que le han amado y servido? O la moral está en sufrir hasta que el dolor lo venza a uno. ¡No¡.lo lógico es calmar las angustias de la persona agonizante y de su familia haciendo efectiva su última voluntad. Morir dignamente.

Si bien es cierto, los médicos siempre luchan por salvar vidas, sin importar las consecuencias, debido a su juramento hipocrático y no aplican la eutanasia, pero por el contrario ponen a funcionar la distanasia en la cual le postergan la muerte al paciente, haciéndole mayor su sufrimiento y el de su familia, para algunos pacientes que quedan “inservibles” seres vegetales que no piensan, ni sienten, que tan solo están ahí en cuerpo. Estáticos. Qué vida es esa? Qué se está haciendo. Se está cuidando la vida o prolongando la muerte.

La mayoría de las veces la gente, la familia pide que hagan hasta lo imposible por que salven su familiar, pero más por miedo a la soledad y la tristeza de no volver a ver a ese ser que por el mismo paciente en sí. Y no se trata a mi modo de ver, de ir en contra de los principios religiosos o de los designios de Dios, ni mucho menos desconocer los valores y principios forjados en el hogar. Al contrario, creo que han sido tan bien formados, que uno debe comprender que primero debe ver y vivir el sufrimiento del ser querido, que el propio.

Se trata de ayudar a un ser amado a cumplir su meta final: Descansar en paz.

Comentarios